Manzana Reparada: opiniones y experiencia de compra (manzanareparada.com)

 Tras probar varias tiendas de moda, como Hussars o Minimalism Brand, le toca el turno a las de tecnología. Aunque prefiero huir de grandes superficies, tiendas del lejano oriente y, en la medida de lo posible, Amazon.

En este caso, debido a mi trabajo, son muchos familiares o amigos los que recurren a mí a la hora de comprar un móvil nuevo. Y, en la búsqueda de ese dispositivo, he podido probar a realizar una compra online en una tienda de Ronda, en la provincia de Málaga, con bastante presencia en redes sociales. Además, tienen varias franquicias repartidas por otros puntos de España.

Manzana Reparada


Manzana Reparada: no solo reparaciones

Esta tienda está especializada en la reparación y venta de móviles, sobre todo productos reacondicionados. Aunque, en su extenso catálogo, también hay un hueco para teléfonos móviles nuevos a estrenar. Eso sí, con precios muy por debajo de las grandes cadenas de electrónica.

En nuestro caso, tras barajar el iPhone 16e, nos decantamos por un iPhone 16 de 256 GB nuevo. Era un móvil destinado a un regalo, por lo que, cuando me piden algo así, me cercioro del stock disponible porque, lógicamente, hay una fecha límite.

Lo habitual es recurrir al outlet de MediaMarkt en eBay. En mi opinión, uno de los mejores lugares para comprar un móvil nuevo muy barato. Pero, debido a la capacidad que buscaban, no había disponibilidad: solamente de 128 GB. Así que, tras rastrear grandes tiendas en busca de alguna oferta, comencé por las más pequeñas: Powerplanet, I Like Phone y Manzana Reparada. Todas ellas con muy buenas referencias.


Proceso de compra

Escogimos Manzana Reparada por precio. Había una diferencia de más de 100 euros respecto a tiendas como Amazon o PcComponentes. Además, el color que buscaban estaba disponible. Eso inclinó totalmente la balanza.

El primer paso fue confirmar desde su chat (WhatsApp) que el producto estaba disponible. La respuesta fue positiva, así que realizamos el pedido. Su web es fácil de usar y el pedido se realiza rápidamente.

Hay varias opciones de pago: tarjeta, Bizum y PayPal. Eso da cierta seguridad, ya que con PayPal normalmente hay cero problemas. Eso sí, me ha parecido muy extraño que se cobren gastos de envío (10 euros) para un producto de un importe tan elevado. Normalmente, las tiendas ofrecen gastos de envío gratis (o reducidos) en estos casos. Aun así, contando el envío a Galicia, el precio sigue siendo el mejor. Además, te regalan un protector de pantalla.



Plazo de entrega

Una vez realizado el pedido te llega, de inmediato, una confirmación de compra a tu correo electrónico. Otro punto extraño: no hay una fecha de entrega prevista ni un plazo de envío. Algo, sin duda, a mejorar.

El pedido se realizó un lunes. Al no recibir ninguna actualización del pedido durante el martes, contactamos por email y formulario de la web. En ambos casos, sin respuesta.

Durante el miércoles, es decir, 48 horas después del pedido y sin actualización, se contacta desde Instagram y WhatsApp para pedir información de seguimiento. Hay una respuesta rápida, pero no nos ofrecen la información. Por lo tanto, seguimos exactamente igual: no sabemos cuándo recibiremos nuestra compra.

Esto es, sin duda alguna, algo que puede fidelizar a un cliente o hacer que el boca a boca arruine tu buen trabajo en otras ventas. Sobre todo en las compras a distancia. En todo momento hay que proporcionar información ya que el cliente es quien confía en tu negocio y, en este caso, pagando por adelantado un producto. Recordemos que nadie suele hablar sobre experiencias buenas, pero sí es más probable que cuente una mala experiencia.

Llegamos al jueves, 72 horas tras la compra, y todo sigue exactamente igual: sin respuesta. A mediodía, me decido a volver a consultar por WhatsApp, el único canal por el que responden. Tras una espera, me dicen lo que me temía: no hay stock. Recordemos, pregunté antes de comprar. Pero es algo bastante habitual en este tipo de tiendas.


Los errores o retrasos en la llegada de stock pueden ocurrir y no siempre son responsabilidad de la tienda. Eso sí, nunca se debe optar por el silencio. Hay que llamar al cliente de inmediato y ofrecerle una solución. 

En este caso, me invitan esperar más o cancelar el pedido. En cualquier caso, es un dispositivo para otra persona y es ella la que decide. Y no va a esperar. Finalmente, pagará más pero se lo llevará al momento de una gran superficie. Otra derrota para el pequeño comercio.

¿Volvería a comprar?

La verdad es que no. La comunicación durante el proceso de compra fue escasa y, además, nunca recibí un correo electrónico confirmando que el reembolso hubiera sido procesado. En una conversación por WhatsApp me indicaron que el dinero se devolvería en un plazo de 24 horas pero, tras varios días de incertidumbre, la devolución terminó demorándose una semana y se realizó por Bizum



Probablemente, en su tienda física sea una buena opción. Sin embargo, comprar a distancia ofrece una experiencia muy negativa. Hay mucho margen de mejora si quieren transmitir confianza a quienes compran online.

Si durante una compra la comunicación ya es deficiente, surgen dudas inevitables: ¿qué pasaría si hay un problema al recibir tu pedido? ¿Si necesitas una reparación? ¿O si quieres desistir de la compra dentro de los plazos legales?

En Internet la competencia es feroz y no puedes permitirte generar incertidumbre sobre tu servicio. Y, en muchos casos, algo tan simple como una llamada bastaría para evitarlo.

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