De la basura al uso diario: cómo resucité un portátil HP de hace 10 años con ChromeOS Flex

 Todos tenemos en casa un portátil cogiendo polvo en un cajón o arrastrándose agónicamente con Windows. El mío es un HP 250 G5,  con procesador Intel Core i3-5005U, 4GB de RAM y un disco SSD de 120 GB.

Con Windows 10 cada clic era un suplicio de ventiladores al máximo y tiempos de espera interminables. Por no hablar de las pantallas azules de las eternas actualizaciones. Windows 11 ni siquiera era una opción oficial por requisitos de procesador. ¿La alternativa tradicional? Instalar alguna distribución ligera de Linux. Pero seamos sinceros: para mi, y quizá para la mayoría de usuarios, que solo quiero consultar el correo, ver algunos vídeos en YouTube, entrar al banco o navegar, pelearse con comandos y configuraciones de Linux no entraba en mis planes.

La solución fue radical y definitiva: Google ChromeOS Flex. Este es el paso a paso real, los errores con los que te vas a topar y el resultado final.


Mi equipo:

  • Modelo: Portátil HP 250 G5 (gama de entrada).
  • Procesador: Intel Core i3-5005U (5.ª generación).
  • Memoria RAM: 4 GB.
  • Almacenamiento: SSD de 120 GB.
  • Objetivo: Navegación diaria fluida, multimedia y cero mantenimiento técnico.


Crear el pendrive de instalación (y el primer escollo)

ChromeOS Flex no requiere descargar imágenes ISO complejas; se instala directamente desde el navegador Chrome a través de una extensión oficial:

  1. Necesitas un pendrive vacío de al menos 16 GB. Si no lo tienes, es algo que puedes comprar porque es muy económico: unos 8 euros
  2. Desde Google Chrome, entra en la Chrome Web Store e instala la extensión Utilidad de recuperación de Chromebooks.
  3. Al abrir la herramienta, no escribas nada en la casilla de búsqueda. Haz clic en el enlace azul inferior: Seleccionar un modelo de una lista.
  4. Elige como fabricante Google ChromeOS Flex y como producto ChromeOS Flex.

En Windows, a veces, la herramienta puede fallar. Si seleccionas "Ejecutar como administrador", haciendo clic con el botón derecho en el icono del navegador, debería funcionar sin problemas.



El arranque y los sustos iniciales

Con el pendrive creado y conectado a un puerto USB:

  1. Enciende el portátil pulsando repetidamente la tecla Esc para entrar al menú de arranque y pulsa F9 (Boot Device Options).
  2. Selecciona la memoria USB 

Aquí surgen varias dudas clásicas que asustan a cualquiera:

El sistema va lento al inicio: Arrancar el sistema operativo desde un pendrive USB es lento. Es normal que las ventanas tarden en abrir o que el Wi-Fi parezca congelarse. Esa lentitud desaparece por completo una vez instalado en el disco interno.

Además, la pantalla se queda en negro durante la carga inicial de los controladores gráficos en portátiles antiguos, ChromeOS Flex a veces apaga la retroiluminación. Antes de entrar en pánico, prueba a subir el brillo manualmente desde el teclado.


Instalación definitiva en el disco interno

ChromeOS Flex te permite probar el sistema en modo Live sin tocar tus archivos, pero para que vuele de verdad hay que instalarlo:

  1. Selecciona Instalar ChromeOS Flex (esto borra por completo el disco duro interno).
  2. El instalador mostrará una advertencia que dice La instalación puede tardar unos 20 minutos. No es una cuenta atrás, es un texto informativo fijo. Si mueves el cursor del ratón y responde, el instalador sigue trabajando. En un SSD tardará algo menos que en un disco duro mecánico. Yo tardé entre 10 y 12 minutos.
  3. Cuando termina, el equipo se apaga automáticamente. Es decir, la pantalla se queda totalmente en negro.
  4. Desconecta el pendrive del puerto USB antes de volver a encenderlo para evitar que vuelva a entrar al instalador en bucle.
  5. Una vez arranque basta con configurar idioma, teclado y conexión WiFi. Con esto, ya está listo.

¿Merece la pena?

El cambio es drástico desde el primer segundo:

  • Arranque en apenas 10 segundos: El portátil pasa de apagado a la pantalla de inicio de sesión de Google en menos de diez segundos.
  • Sincronización instantánea: Al meter el correo de Gmail, tienes al momento marcadores, contraseñas y extensiones de Chrome listas para usar.
  • Periféricos al vuelo: Conectar un ratón USB (con cable o inalámbrico) funciona al instante sin instalar controladores.
  • Se pueden guardar fotos y archivos. Aunque sea un sistema enfocado en la nube, cuenta con la aplicación nativa Archivos, donde puedes descargar fotos de webs, adjuntos de correo o conectar pendrives y discos externos para gestionar carpetas locales en el SSD.
  • Cero mantenimiento: No hay antivirus ralentizando el procesador ni actualizaciones de Windows de dos horas reiniciando el equipo cuando más falta hace.

En mi opinión, si tienes un ordenador con procesador antiguo y 4 GB de RAM que Windows ha dejado obsoleto, ChromeOS Flex es la vía más rápida, sencilla y eficaz para devolverle la vida útil durante varios años más.

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