Cuando buscas un móvil barato, es fácil encontrarse con modelos que prometen mucho sobre el papel, pero que después se quedan cortos en el uso diario. En mi caso, llevo un tiempo utilizando el Motorola Moto G35 5G como teléfono habitual y tengo bastante claro qué ofrece, cuáles son sus puntos fuertes y dónde se notan sus limitaciones.
Se trata de la versión con 128 GB de almacenamiento y 4 GB de RAM. Un dispositivo de gama baja, en dónde las expectativas son distintas a las que tendría con un móvil de gama media o alta. No le pido que destaque en fotografía ni que tenga un rendimiento espectacular, sino que funcione bien para las tareas habituales, tenga buena autonomía y no dé problemas de conectividad.
Y, en general, cumple con lo que esperaba. Eso sí, hay un detalle importante: el precio al que lo compres cambia bastante mi opinión sobre este teléfono.
Un móvil barato que cumple en el día a día
El Motorola Moto G35 5G no es un teléfono que destaque especialmente por su diseño o por los materiales utilizados. Está bien construido para su categoría, pero tampoco transmite una sensación especialmente premium. Es un móvil sencillo, pensado para quien busca algo funcional sin gastar demasiado. Algo parecido a lo que ocurre con otros dispositivos que he probado, como el ZTE Blade A75.
En el uso diario, el rendimiento es suficiente. Puedo utilizar las aplicaciones habituales, navegar por Internet, consultar el correo y hacer llamadas sin que el teléfono se convierta en un problema. No es un móvil especialmente rápido ni uno de esos modelos que sorprenden por su fluidez, pero tampoco esperaba eso en este Motorola.
La pantalla también cumple. Se ve correctamente en exteriores y no he tenido problemas importantes de visibilidad. Lo que sí he notado es que el brillo automático tarda algo en adaptarse cuando cambian las condiciones de luz. No es un inconveniente grave, pero resulta algo molesto en determinadas situaciones.
En cuanto al almacenamiento, los 128 GB me parecen suficientes para un uso normal. Salvo que acumules muchos vídeos, juegos o aplicaciones pesadas, no debería ser uno de los principales motivos de preocupación.
Batería, pantalla y sonido: sus puntos fuertes
Si tuviera que destacar una característica del Moto G35 5G por encima de las demás, sería la batería. La autonomía me ha parecido buena y es uno de los aspectos que más valoro en un móvil que utilizo a diario. Puedes llegar a los dos días de uso con facilidad, incluso algo más.
La carga también resulta razonablemente rápida. No incluye cargador en la caja, solamente un cable USB-C y una funda protectora. Es algo que conviene tener en cuenta si no tienes uno compatible en casa, pero la velocidad de carga me parece adecuada para esta gama.
El sonido cumple su función sin destacar especialmente. Se escucha correctamente para el uso habitual, aunque no lo elegiría por la calidad de sus altavoces. Hay otro detalle que me gusta especialmente: conserva el conector de auriculares de 3,5 mm. Puede parecer una característica menor, pero para quienes seguimos utilizando auriculares con cable es una ventaja práctica. No hace falta depender de unos auriculares Bluetooth ni utilizar adaptadores.
Otro punto importante para mí es Android Auto. Lo utilizo en el coche y funciona bien, aunque tarda un poco en cargarse al conectar el teléfono. Una vez iniciado, puedo utilizarlo con normalidad para aplicaciones como Waze o Spotify.
4 GB de RAM: el principal inconveniente
La versión que utilicé tiene 4 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. Es una configuración suficiente para utilizar el teléfono con normalidad, pero también es uno de los aspectos que conviene valorar antes de comprarlo.
El Moto G35 permite ampliar la memoria RAM de forma virtual utilizando parte del almacenamiento interno. Sin embargo, esto no equivale a disponer de más memoria RAM física y no convierte al teléfono en un modelo más potente.
En mi experiencia, el rendimiento es adecuado para las tareas habituales. Si buscas un móvil para jugar a títulos exigentes, mantener muchas aplicaciones abiertas o realizar tareas pesadas, elegiría otro modelo con más memoria. Para llamadas, mensajería, navegación, correo y aplicaciones cotidianas, los 4 GB pueden ser suficientes.
En cuanto a la cámara trasera, otro de los puntos débiles de este tipo de dispositivos, permite hacer fotografías que están bien para compartir en redes sociales o conservar recuerdos cotidianos. No es una cámara que destaque por su calidad, pero tampoco me parece mala teniendo en cuenta lo que cuesta el teléfono. La cámara frontal también cumple con mis necesidades para selfies y videollamadas. No le pido mucho más a un móvil de este rango de precio.
Donde sí he encontrado alguna limitación es al fotografiar objetos muy cercanos. En ocasiones le cuesta enfocar correctamente, por lo que no es la mejor opción si necesitas hacer fotografías de pequeños detalles a corta distancia. En definitiva, la cámara sirve para el uso habitual, pero no compraría el Moto G35 por sus capacidades fotográficas. Su principal argumento está en el conjunto y, sobre todo, en el precio.
Además, he actualizado el teléfono a Android 16 y, en general, no tengo quejas sobre el funcionamiento del sistema. Eso no significa que todo me guste. La gestión de la batería, activando "Batería automática", puede hacer que te pierdas algunas notificaciones. Por otro lado, algunas aplicaciones preinstaladas no se pueden desinstalar, como la aplicación de noticias y notificaciones de Motorola, que recuerda en cierto modo a Google Discover. Al menos, es posible desactivar sus notificaciones para que no esté molestando constantemente.
¿Merece la pena comprar el Motorola Moto G35 5G?
Es difícil contestar a esta pregunta. Al precio que, por ejemplo, PcComponentes o Amazon venden el Motorola Moto G35 5G de 128 GB de almacenamiento la respuesta es clara: no. A ese precio, unos 190 euros, considero que no es una compra interesante y buscaría otras alternativas con conectividad 5G y, al menos, 8GB de RAM. Quizá un Redmi 15 5G de 256GB.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que ese Moto G es un móvil que suelen regalar los operadores, buscaría una unidad nueva, o de segunda mano en buen estado, en plataformas como Wallapop o Vinted. Su precio ronda los 75 euros y, en ese caso, sí que merece la pena.


