He probado el aire acondicionado portátil Ufesa Alaska 7 y estas son mis opiniones

 Aunque ya lo había montado y conectado, no ha sido hasta la llegada de las altas temperaturas cuando he podido probar uno de los aparatos más populares del verano: el aire acondicionado portátil. En este caso, el Ufesa Alaska 7, también conocido como Ufesa A7. Si no conoces este tipo de aparatos, funcionan como un 3 en 1, ya que reúnen en un único dispositivo las funciones de deshumidificador, ventilador y aire acondicionado. Sí, un aire acondicionado de verdad, con gas refrigerante y compresor. Nada que ver con los llamados climatizadores evaporativos, de diseño similar, que funcionan con agua o hielo.

Como es habitual en los equipos de aire acondicionado portátiles, solo necesitaremos un enchufe y una salida al exterior para el tubo que expulsa el aire caliente. Con eso podremos refrescar una estancia rápidamente. Eso sí, hay que estar dispuesto a asumir ciertos compromisos.

Portátil y compacto

Este tipo de aparatos son bastante compactos, aunque no especialmente ligeros. En este caso hablamos de unos 20 kilos, aunque se puede mover cómodamente gracias a sus ruedas. Eso sí, si tienes escaleras en casa, no será tan sencillo subirlo y bajarlo. Hay que tener en cuenta que en su interior alberga un compresor.

Cuenta con una potencia de 750 W y una capacidad de refrigeración de 7.000 BTU, lo que equivale aproximadamente a 1.750 frigorías por hora.

El mayor inconveniente, como ocurre con casi todos los aires acondicionados portátiles, es el tubo para expulsar el aire caliente. En este modelo tiene forma de acordeón y, aun plegado, ocupa más de medio metro. Conviene tenerlo en cuenta cuando llegue el momento de guardarlo durante el invierno. Se puede desmontar, eso sí, aunque en mi caso no me ha resultado especialmente fácil.

Instalación y funcionamiento

La instalación no podría ser más sencilla. Retirar protecciones, adhesivos y conectar el tubo, un extremo al aparato y otro a la ventana. Incluye un kit para sellar la apertura, pero solo es compatible con ventanas correderas. En mi caso, que tengo ventanas abatibles, no es tan fácil y debo sujetar el tubo utilizando la persiana.

A partir de ahí solo queda encenderlo, bien desde el panel o mediante el mando a distancia. En cuanto se pone en marcha, el sonido recuerda bastante al de una nevera o un congelador cuando entra en funcionamiento el compresor. Si has utilizado un deshumidificador, la sensación es similar.

El fabricante declara un nivel sonoro de 64 dBA. ¿Es mucho? Depende. Para que te hagas una idea, se acerca bastante al ruido que puede generar una aspiradora. ¿Es ruidoso? Sí, como prácticamente todos los aires acondicionados portátiles. Puede que algunos modelos sean algo más silenciosos, pero cuando el compresor está trabajando créeme que se hace notar.

¿Es soportable? Para mí sí. Y utilizando unos auriculares para ver la tele, prácticamente ni lo escucho, aunque esto dependerá de la sensibilidad de cada persona al ruido. Si te molesta cualquier ruido de noche, esta opción de aire acondicionado no es para ti.

Lo importante: enfría

Y aquí llega lo realmente importante: sí, enfría. Galicia no tiene veranos tan extremos como los de Murcia o Almería, pero lo he utilizado en un dormitorio de unos 15 metros cuadrados y ha conseguido refrescar la estancia con bastante rapidez. En mis pruebas, la temperatura bajó entre 3 y 4 grados en aproximadamente una hora de funcionamiento, una diferencia que se nota especialmente durante las noches más calurosas.

Dispone de temporizador y, en mi caso, rara vez necesito utilizarlo más de una hora para dejar la habitación a una temperatura agradable. ¿Dormiría con él funcionando? Probablemente sí. De hecho, en algunas noches de verano hay más ruido procedente de la calle que del propio aparato.

¿Merece la pena?

Depende. Si vas a utilizarlo varios meses al año y tienes presupuesto para instalar un aire acondicionado fijo o uno portátil con compresor exterior, mi respuesta es clara: no

Por ejemplo, un modelo como el Midea PortaSplit es mucho más eficiente y silencioso si no quieres hacer obras. Incluso, si no puedes instalar una unidad exterior pero sí realizar dos perforaciones en la pared, un Olimpia Splendid Unico puede ser una alternativa más interesante.

El problema es que todas esas soluciones cuestan muchísimo más. Y ahí es donde entra en juego el principal atractivo de este Ufesa Alaska 7: su precio.

Por unos 230 euros tenemos un aparato que no requiere obras, ni instalaciones complejas, ni permisos especiales. Basta con enchufarlo, colocar el tubo y empezar a utilizarlo. ¿Es perfecto? No. ¿Es tan eficiente como un aire acondicionado fijo? Tampoco. Pero me parece una opción bastante interesante si solamente vas a utilizar el aire acondicionado dos meses en verano y no quieres hacer un gran desembolso.

Mi selección para combatir el calor

Aires acondicionados portátiles, ventiladores y otros productos que me parecen interesantes para sobrellevar las altas temperaturas durante el verano.

Ver selección recomendada
Artículo Anterior Artículo Siguiente