Las casas prefabricadas llevan tiempo ganando popularidad, pero en los últimos años han dado un salto importante gracias a internet. De hecho, ya es posible encontrarlas en Amazon por unos 7.000 euros, aunque conviene aclarar que ese precio suele corresponder a la configuración más básica y que el coste final puede ser bastante mayor.
Y es que comprar una casa prefabricada no es tan sencillo como añadir cualquier otro producto al carrito. Antes de instalar una hay que tener en cuenta aspectos como el terreno, las licencias o los impuestos, ya que en la mayoría de los casos se consideran viviendas a efectos urbanísticos.
¿Se puede instalar una casa prefabricada en cualquier terreno?
Lo primero es disponer de una parcela en la que esté permitido instalarla. No todos los terrenos sirven y, dependiendo del municipio y de la comunidad autónoma, la normativa puede cambiar bastante. De hecho, colocar una vivienda prefabricada en suelo rústico suele ser mucho más complicado y, en algunos casos, directamente no está permitido.
¿Qué licencias necesita una casa prefabricada?
Estas viviendas suelen necesitar licencia de obra y un proyecto técnico firmado por un arquitecto, especialmente si van a destinarse a vivienda habitual. A ello hay que sumar otros gastos como la cimentación, el transporte, la conexión a suministros o determinadas tasas municipales.
También hay que tener presentes impuestos como el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), además del IVA correspondiente en función del tipo de operación. En otras palabras: una casa anunciada por 7.000 euros difícilmente acabará costando esa cifra una vez esté completamente instalada y lista para entrar a vivir.
Contacta siempre con el vendedor
Otro aspecto importante es que muchos vendedores utilizan Amazon como escaparate. Es decir, el precio mostrado puede ser orientativo o corresponder a una versión concreta. Por eso, antes de comprar, suele ser recomendable contactar con el vendedor para confirmar qué incluye exactamente el precio, si incorpora baño o cocina, los costes de transporte o las opciones de personalización.
La gran ventaja de estas viviendas es que permiten acceder a una solución habitacional mucho más económica que una construcción tradicional. Eso sí, conviene tener claro desde el principio que el precio del anuncio es solo una parte de la inversión total y que el terreno, los permisos y la instalación también juegan un papel clave.
Es importante tener en cuenta:
- Terreno: no todas las parcelas permiten instalar una vivienda. Comprueba la normativa urbanística del municipio.
- Licencias: normalmente necesitarás licencia de obra y un proyecto técnico firmado por un arquitecto.
- Impuestos: pueden aplicarse tasas municipales, ICIO y otros gastos asociados a la instalación.
- Cimentación: preparar el terreno y realizar la base tiene un coste adicional.
- Suministros: conectar agua, electricidad o saneamiento puede encarecer bastante el proyecto.
- Precio final: una casa anunciada por unos 7.000 euros puede superar fácilmente los 15.000 o 20.000 euros una vez instalada y legalizada.
- Vendedor: antes de comprar, conviene contactar con el fabricante para confirmar qué incluye el precio.

