Hace aproximadamente un año comencé a utilizar mi primer jersey de lana merino de Hussars. Concretamente, el modelo original que la marca lanzó a finales de 2024, anterior a la versión confeccionada con hilo de Zegna Baruffa que llegó después y que incorporó un color adicional.
Tras un otoño e invierno completos utilizándolo, creo que ya puedo contar cómo ha envejecido y si realmente merece la pena esta prenda fabricada en España.
Un jersey que recuerda a los mejores Lacoste fabricados en España
Lo primero que pensé al recibirlo fue que me recordaba mucho a los jerseys que Lacoste fabricaba en España a través de Basi. Salvando las diferencias entre marcas, transmite esa misma sensación de prenda bien hecha, con un patrón clásico y un tejido de calidad.
El tallaje también me parece muy acertado. En mi caso, la talla habitual que utilizo es la M pero en Hussars suelo subir una talla. Y, efectivamente, la talla L me quedó perfecta y mantiene una caída natural, sin resultar ni demasiado ajustada ni excesivamente holgada.
Otro detalle que me gusta mucho son los puños. Tienen la longitud suficiente para doblarlos y ajustarlos a la altura que prefieras, algo que no todos los jerseys ofrecen.
La lana merino confirma su fama
Aunque mucha gente asocia la lana con el picor, este jersey demuestra por qué la lana merino tiene tan buena reputación. Desde el primer día ha resultado muy cómodo de llevar directamente sobre una camiseta y nunca me ha producido esa sensación áspera que sí aparece en otros jerseys confeccionados con lanas de menor calidad.
Además, abriga muy bien sin resultar excesivamente grueso, por lo que durante otoño e invierno se ha convertido en una de las prendas que más he usado. En Galicia, de hecho, puedo llevarlo prácticamente durante todo el año. Incluso en verano, cuando refresca por las noches, no es la primera vez que recurro a este jersey.
Así ha envejecido después de un año
Durante este tiempo lo he usado aproximadamente una vez por semana en la temporada de otoño e invierno. Siempre lo he lavado a mano con jabón neutro Lagarto, siguiendo las recomendaciones habituales para este tipo de prendas.
Después de un año puedo decir que el resultado ha sido muy bueno. No ha hecho bolitas, el cuello mantiene exactamente la misma forma que el primer día, los puños no han cedido, el color sigue intacto y las costuras continúan perfectas.
El único inconveniente ha sido la aparición de un pequeño agujero que, muy probablemente, ha sido provocado por polillas. He visto comentarios de otras personas a las que también les ha ocurrido, aunque no tengo claro si se debe al propio jersey o simplemente a que la lana merino, como cualquier otra fibra natural, resulta especialmente atractiva para estos insectos.
De hecho, en casa tengo otras prendas de lana merino, como un polo de John Smedley, y siempre es recomendable guardarlas en el armario con algún sistema antipolillas. En mi caso, curiosamente, solo este jersey se ha visto afectado.
¿Merece la pena?
En mi opinión, sí. Por unos 80 euros ofrece una relación calidad-precio difícil de encontrar actualmente. Está bien confeccionado, utiliza lana merino agradable al tacto y, con unos cuidados básicos y lavado a mano, todo apunta a que puede acompañarte durante muchos años.
Si buscas alternativas, La Redoute cuenta con un jersey de lana merino fabricado en Italia y con cuello tipo polo. La calidad de la lana está un escalón por debajo de la de Hussars, pero también es bastante más económico, especialmente durante las rebajas. Por su precio, me parece una de las mejores opciones si buscas un jersey confeccionado en Europa sin gastar demasiado.



