Si tu coche tiene ya unos años, pero cuenta con una pantalla integrada, es posible que no incluya avances como Apple CarPlay o Android Auto de manera inalámbrica. Esto, que puede sonar a chino, no es más que la forma de conectar nuestro móvil —iPhone o Android— a la pantalla del coche para compartir aplicaciones como el navegador o la música.
En los coches desde, aproximadamente, 2016, esta conexión suele hacerse mediante cable. Sin embargo, en los modelos más modernos se realiza de forma inalámbrica y, al subirnos al coche, tendremos automáticamente nuestra música de Spotify o nuestra ruta en Waze en la pantalla.
Adiós cables
Sí, hacerlo por cable es un incordio. Facilita la carga, eso es evidente, y puede ser útil en viajes largos con el navegador. Pero, en el día a día, la conexión inalámbrica es mucho más cómoda y sencilla. El problema es que no todos los coches cuentan con esta opción.
Añadirla es sencillo con adaptadores como el de Motorola. Certificado por Google, permite disponer de conexión inalámbrica a Android Auto por unos 60 euros. Si no necesitas más, es una excelente compra.
Sin embargo, hay aplicaciones que no están disponibles en Android Auto o CarPlay. Si buscas algo más completo, una TBOX como la de CarlinKit es la solución.
¿Qué ofrece CarlinKit CPC200-TBOX UHD?
Primeramente, indicar que estoy probando la versión del CarlinKit CPC200-TBOX UHD con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, ampliables mediante tarjeta microSD. Este modelo cuenta con un procesador Snapdragon 660 y sistema operativo Android 13. Además, incluye conexión WiFi Dual, Bluetooth y 4G LTE, por lo que podemos instalar una tarjeta SIM para tener conexión a internet.
También incorpora una salida HDMI, lo que permite utilizar una segunda pantalla si así lo deseamos, algo muy útil, por ejemplo, en una autocaravana. Por último, cuenta con un puerto USB para periféricos: desde un pendrive hasta un teclado inalámbrico.
Con este dispositivo podremos, además de conectar nuestro móvil de forma inalámbrica, utilizarlo de manera completamente autónoma e instalar aplicaciones que no están disponibles en Android Auto o CarPlay.
Por ejemplo, podremos usar Ring, VLC, Netflix o incluso juegos (siempre, obviamente, cuando no estemos conduciendo). Además, es posible compartir la conexión a internet con el resto de ocupantes, algo muy útil si viajamos con niños que usan una tablet.
Instalación y funcionamiento
Su instalación es muy sencilla y, gracias a su tamaño compacto, cabe en cualquier espacio del coche. En mi caso, tengo una conexión USB en la guantera, así que lo he conectado ahí. Basta con enchufarlo y arrancar el coche.
El dispositivo arranca muy rápido, en unos 20 segundos, y permite elegir una aplicación para que se inicie automáticamente. En mi caso, elegí Waze, de modo que cada vez que enciendo el coche aparece directamente el navegador. No obstante, puedes elegir cualquier otra o ninguna, y accederás al menú principal.
Por defecto, se inicia con el protocolo de CarPlay, pero si utilizas un móvil Android puedes configurarlo fácilmente para usar Android Auto con un simple clic.
El funcionamiento es fluido y, en el primer uso, es recomendable iniciar sesión con tu cuenta de Google para descargar las aplicaciones que vayas a utilizar. Aun así, incluye algunas preinstaladas, como Waze o Netflix. He probado Waze en ruta y funciona sin problemas: indica correctamente los límites de velocidad e incluso avisa de radares de tramo.
El sonido es bueno, las llamadas se escuchan perfectamente y la función de voz del coche sigue disponible a través del Asistente de Google, aunque en ocasiones puede fallar al reconocer nombres de calles. En general, el rendimiento es correcto.
¿Merece la pena?
Si solo utilizas CarPlay o Android Auto, lo cierto es que no. En ese caso, basta con un adaptador sencillo que podemos encontrar por unos 50 o 60 euros.
Pero si buscas un sistema autónomo, con la posibilidad de usar todo tipo de aplicaciones (por ejemplo, Ring para abrir el portal desde la pantalla) y, sobre todo, quieres prescindir de conectar el móvil gracias a una tarjeta multiSIM, entonces sí merece la pena.
Su precio ronda los 150 euros en tiendas como AliExpress, Amazon o Powerplanet para esta versión con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, aunque también hay versiones con 4 GB + 64 GB algo más económicas.

